Autor: Gabii
Fecha de publicacion: Lunes 29 de septiembre del 2025
Coatepec, Veracruz, reconocido por su tradición cafetalera, alberga uno de los métodos más distintivos en el tratamiento del café: el torrefacto.
El torrefacto es un método de tostado del café que consiste en añadir azúcar durante la fase final del proceso de tueste. Aunque esta práctica tiene origen en Europa, particularmente en España, fue adoptada en México y, en particular, en regiones cafetaleras como Coatepec, donde se adaptó a las condiciones y preferencias locales.
En los cafés tradicionales de Coatepec, el torrefacto no se percibe solo como una técnica de conservación o sabor, sino como parte del patrimonio cultural del café. Durante décadas, este método ha sido utilizado en pequeñas torrefactoras locales, muchas de ellas con maquinaria de más de medio siglo en funcionamiento, operadas por familias que han heredado el oficio.
El procedimiento inicia con la selección de granos de café arábica, cultivados en las fincas de la región. Estos granos, una vez secos y despulpados, se introducen en el tostador, que se mantiene a temperaturas controladas entre los 180 y 200 grados centígrados.
En el caso del torrefacto, cuando los granos alcanzan un punto específico del tueste, se agrega una cantidad precisa de azúcar, generalmente entre el 10% y el 15% del peso del café. Al contacto con el calor, el azúcar se carameliza y envuelve cada grano, formando una capa delgada y brillante. Esta capa actúa como conservante natural y aporta un sabor amargo característico, con notas tostadas intensas.
Este proceso debe ser supervisado con atención, ya que una variación mínima en el tiempo o la temperatura puede alterar la calidad final del producto. Por ello, en Coatepec, muchos tostadores trabajan el torrefacto de manera manual, utilizando el oído, el olfato y la experiencia acumulada para saber el momento exacto de intervenir en el proceso.
El café torrefacto producido en Coatepec se distingue por su color oscuro, aroma penetrante y cuerpo denso. Aunque suele mezclarse con café tostado natural para suavizar su intensidad, algunos establecimientos tradicionales en el centro histórico aún lo ofrecen puro, tal como se acostumbraba décadas atrás.
El perfil de sabor es fuerte, con un amargor pronunciado que contrasta con matices dulces provenientes del azúcar caramelizado. Este tipo de café se sirve comúnmente en tazas pequeñas, acompañado de pan local o tamales de la región.
En Coatepec, el café torrefacto se puede encontrar en varios establecimientos con décadas de historia. Estos lugares no solo venden la bebida, sino que también permiten observar parte del proceso, ya sea a través de vitrinas que muestran los tostadores o mediante la venta directa de granos torrefactos recién elaborados.
Algunos de estos cafés también funcionan como espacios culturales, donde se comparten anécdotas sobre la historia del café en Veracruz, la evolución de las técnicas de tueste y la importancia del torrefacto como elemento diferenciador frente a otros estilos de preparación.
El torrefacto artesanal forma parte de la identidad cafetalera de Coatepec. Más allá de sus cualidades organolépticas, representa un vínculo entre generaciones de productores, tostadores y consumidores. La permanencia de esta técnica en el entorno urbano y rural de la ciudad refleja el compromiso de la comunidad con sus tradiciones.
Para quienes visitan Coatepec con interés en el turismo cultural o gastronómico, conocer el proceso del torrefacto ofrece una experiencia informativa y sensorial distinta a la del café comercial o de especialidad moderna. Observar de cerca el tueste, escuchar los relatos de los maestros tostadores y probar un café preparado al estilo tradicional permite comprender la relación profunda que existe entre la región y su bebida más emblemática.
El valor del torrefacto en Coatepec no radica únicamente en su sabor, sino en el modo en que se produce y se transmite. El método, aunque menos común en otras partes del país, sigue vivo gracias al esfuerzo de familias y pequeños negocios que continúan elaborando café bajo principios artesanales.
Quienes exploran Coatepec pueden encontrar este tipo de café en mercados locales, tiendas especializadas y establecimientos históricos del centro. La presencia del torrefacto como parte de la oferta cultural de la ciudad refuerza su posición como destino relevante dentro del turismo del café en Veracruz.
Conocer este proceso artesanal no solo enriquece la visita, sino que permite valorar la diversidad de técnicas que existen dentro de la tradición cafetalera mexicana. En Coatepec, el torrefacto no es una reliquia, sino una práctica vigente que continúa aportando identidad y sabor a la región.